Plataforma asturiana afirma que el debate sobre la enseñanza de la religión “está viciado en su origen”
Afirma que las conclusiones recogidas en el documento aportado por el Principado de Asturias silencia a los partidarios de la asignatura
 

La Plataforma por la Enseñanza de Religión de Asturias criticó hoy en un comunicado las aportaciones enviadas desde la Consejería de Educación del Principado al debate sobre la reforma de la enseñanza del MEC, porque ha sido “abiertamente sesgado tanto en su origen, como en su desarrollo y en las conclusiones a las que pudiera creerse que la comunidad escolar ha llegado”.
     
     
      La plataforma denunció que ha habido “algunas maniobras que de manera hábil se han realizado con el fin de favorecer unos resultados afines a los planteamientos de la actual Administración educativa”, entre ellos, “unas jornadas celebradas en Mieres y promovidas por el Consejo Escolar del Principado de Asturias, en las que no cabe hablar de la precisa transparencia a la hora de elegir las personas asistentes al mismo”.
     
      Los defensores de la asignatura de religión, rechaza el borrador de la nueva ley educativa “por cuanto margina de manera expresa el estudio confesional de la religión”, por “la calculada ambigüedad de muchos puntos” y porque “las preguntas formuladas para la discusión no apuntaban a una reflexión profunda y abierta, sino más bien a un darse la razón escuchando lo que uno quiere oir".
     
      Para la Plataforma “no es un verdadero debate, sino una forma de "prepararse el camino" para justificar sus planteamientos ante la sociedad, presentando una nueva ley educativa como fruto del deseo compartido de todos”.
     
      En el debate, según la Plataforma, “apenas el 50 % de los IES ha participado, y en el caso de los Colegios públicos este porcentaje sólo alcanza el 32%”, a causa, según la institución, “del hastío de la mayor parte del profesorado ante una reforma educativa que, por desgracia, sigue situándose más en un plano ideológico que en la búsqueda de las mejoras necesarias para el bien de la educación”.
     
      Para la institución, “las conclusiones recogidas en el documento aportado por el Principado de Asturias, no sólo silencian esta contundente voz ciudadana, sino que incluso muestran un especial interés por destacar aquellas aportaciones que abogan por una enseñanza de la religión fuera de la escuela, yendo con ello más allá de nuestro ordenamiento jurídico y poniendo desde ahí en cuestión artículos de la misma Constitución”. 
      
            
      La Plataforma cree que “se han silenciado otras voces”, entre ellas “las de 99.000 asturianos que han firmado a favor de la religión” y que “incluso muestran un especial interés por destacar aquellas aportaciones que abogan por una enseñanza de la religión fuera de la escuela”.
     
     
      “A nadie se le escapa tras la lectura del citado documento que la escasa unanimidad de la práctica totalidad de las aportaciones, unida al pobre universo sociológico y educativo participante, merman en gran medida su credibilidad y consistencia”, añaden.
     
      Los representantes de la plataforma agradecieron a “todas aquellas personas y entidades del ámbito educativo que, incluso en estas difíciles circunstancias planteadas, han tenido la osadía de defender una enseñanza digna de la religión confesional”, de manera especial “el no posicionamiento respecto al asunto de la FAPA "Miguel Virgos", lo mínimo que se podría pedir si nos atenemos a que la rotunda mayoría de los padres asturianos opta porque sus hijos cursen Religión Católica, pero que sin duda supone un desmarque de la actitud mostrada a nivel nacional por la CEAPA, entidad que arrogándose la representatividad de los padres no hace más que "dar rienda suelta" a los prejuicios ideológicos de quienes ostentan sus cargos”.

 

 

 

 

 

 

 

 

Profesores de Religión critican el «falso debate» sobre la reforma de la enseñanza

 

A. V./GIJÓN

 

Los profesores de Religión asturianos -agrupados en torno a la Plataforma Asturiana Religión en la Escuela- remitieron un comunicado en el que critican «la ausencia de un diálogo realmente serio y consistente» respecto a la futura ley de educación.
A su juicio, el proceso de participación abierto por el Ministerio de Educación y Ciencia y por la consejería del ramo supone un «falso debate», por el «escaso» tiempo para intercambiar opiniones y por la relevancia que, según sus propias palabras, se ha otorgado a entidades laicistas «con escasa representación social».
El colectivo está especialmente molesto por el capítulo sobre 'la enseñanza de las religiones' y denuncia que «el proceso de debate está abiertamente sesgado tanto en su origen, como en su desarrollo y en las conclusiones a las que pudiera creerse que la comunidad escolar ha llegado».
La plataforma es partidaria de que la enseñanza de Religión mantenga su estatus -es decir, que sea obligatoria para todos los centros y optativa para los alumnos-. Abogan, además, por que los alumnos no católicos cursen otra optativa, mientras que el ministerio ha sugerido la posibilidad de que quien no quiera estudiar Religión pueda solicitar expresamente no estudiar otra asignatura.
En su opinión, se están dando «maniobras para favorecer unos resultados afines a los planteamientos de la Administración (...) reduciendo la presencia de representantes de la Escuela Católica en el Consejo Escolar del Estado». Recuerdan que en Asturias se recogieron 99.000 firmas en favor de la Religión y agradecen a la federación de padres de la pública Miguel Virgós que no se haya posicionado.