Diez razones contra la LOE

 

 

Este Gobierno que tanto presumía de talante y de diálogo en lo concerniente al futuro de la asignatura de Religión, a lo largo de estos casi dos años de legislatura nos ha condenado al exilio dialógico. Se arguyen diez razones para denunciar esta política de oídos sordos que, a su vez, constituyen diez buenas razones para ir a la manifestación contra la LOE en Madrid, el próximo 12 de noviembre. Es probable que nuestro clamor pudiera destapar algún oído gubernamental, ya sabemos que el espíritu tiene su particular criterio para desbrozar caminos:
 

Primera.-Este Gobierno ha hecho oídos sordos al 80% de padres y alumnos que eligen la asignatura de Religión, un curso escolar más, a pesar de tanta injusta confusión sembrada sobre su credibilidad al socaire de argumentos falaces vertidos a lo largo de estos dos últimos años.
 

Segunda.-Ha hecho oídos sordos a los 3.200.000 de firmas recogidas en defensa de la asignatura de Religión. En efecto, el Gobierno no ha mostrado el mínimo gesto de reflexión ni la mínima actitud autocrítica, más de tres millones de firmas recogidas cívicamente no parece que sean un indicador democrático del sentir ciudadano para un gobierno que tanto dice ampararse en el sentido de ciudadanía.
 

Tercera.-Ha hecho oídos sordos a la Constitución española. El derecho de los padres a una enseñanza religiosa acorde con sus convicciones religiosas y morales (artículo 27.3), la contribución a la educación integral de la persona (en todas sus dimensiones, incluyendo la trascendente) (artículo 27.2) y la necesaria cooperación entre el Estado y la Iglesia católica (artículo 16.3), brillan por su ausencia en el nuevo texto de la LOE.
 

Cuarta.-Ha hecho oídos sordos a la Iglesia, con la que se ha adoptado una postura de ninguneo permanente. Un claro contrasentido con esa pretendida alianza de civilizaciones con otras culturas y religiones cuando no se es capaz de promover pactos en nuestro propio hogar nacional.
 

Quinta.-Ha hecho oídos sordos a la jurisprudencia legal. El reiterado pronunciamiento de los tribunales Supremo y Constitucional sobre el estatuto de la asignatura ha sido claro y rotundo. La LOE, empero, se empecina en arrinconar a la asignatura más que nunca.
 

Sexta.-Ha hecho oídos sordos a lo cosechado por el debate educativo a iniciativa del propio Gobierno. En efecto, la contestada asignatura Educación para la Ciudadanía parece consagrarse finalmente a pesar de su dudoso carácter adoctrinador. De lo que falsariamente se arguye de la asignatura de Religión finalmente se consagra de esta otra.
 

Séptima.-Ha hecho oídos sordos al buen hacer y al ejercicio transparente, pues, al final, nos ha sorprendido con un texto aprobado en julio por el Consejo de Ministros que introduce nuevas elementos no presentes en la propuesta de debate inicial. En concreto, intenta convertir a la Iglesia en empresa contratadora del profesorado de Religión. Extraña y truculenta maniobra ésta, pues los profesores de Religión a quienes prestamos realmente nuestro servicio es al Estado.
 

Octava.-Ha hecho oídos sordos al verdadera espíritu de un debate educativo, ya que nos ha sorprendido con planteamientos ideológicos que más que arrojar luz sobre la cuestión reabren viejas heridas ya superadas.
 

Novena.-Ha hecho oídos sordos al sentido común europeo, pues opta por una laicismo rechazado en 24 de los 25 países de la Unión Europea.
 

Diez.-Ha hecho oídos sordos al buen trabajo desarrollado por el profesorado de Religión, intentando confundir a la opinión pública con argumentos espurios, probablemente para desviar la atención de los verdaderos problemas que hoy asuelan nuestra escuela.
 

 

Lisardo Santirso Vázquez,

profesor de Religión del IES Astures

y miembro de la plataforma Religión en la Escuela Oviedo