La broma de CC OO con los profesores de Religión
El 6 de octubre de 2006, la federación de enseñanza de CC OO hizo público un comunicado de prensa en el que protesta enérgicamente porque, en el borrador del real decreto que desarrollará la LOE en Primaria, a la asignatura de Religión no se le restan horas de las que ya tiene asignadas. Un mes más tarde, el 7 de noviembre, vuelve a mostrar su disgusto por la regulación de dicha asignatura en el borrador de real decreto de Secundaria, a pesar de que las horas destinadas a la misma son un tercio menos que las que viene ocupando. Aprovecha para repetir que la asignatura de Religión no debe permanecer en el horario escolar y da ideas para que, si permanece, se le niegue su carácter estrictamente académico. Nada nuevo ni sorprendente, porque todas estas cosas vienen repitiéndose una y otra vez desde la anterior reforma educativa y pueden leerse en su página web, en pancartas, panfletos, manifiestos y/o en declaraciones a la prensa.

Lo sorprendente es que el «sector d´alministración autonómica» de CC OO-Asturias ha enviado una carta a todo el profesorado de Religión de nuestra comunidad, fechada a 30 de octubre y firmada por el delegado de la sección sindical, en la que se nos anima y propone ir en su candidatura para el próximo proceso sindical. Por su parte, CC OO se compromete a luchar por nuestros derechos como trabajadores.

No alcanzamos a comprender cómo se puede pedir la desaparición de nuestra asignatura, y, por ende, de nuestros puestos de trabajo, y, a la par, comprometerse en el defensa de nuestros derechos laborales. Entiendan ustedes, al menos, nuestra perplejidad.

Si analizamos un poco la situación, llegamos a dos posibles razones para explicar lo sucedido. La primera, bien sencilla, es que nos están ustedes tomando el pelo y sólo quieren utilizarnos en su carrera por alcanzar cotas de poder en todos los sectores. La segunda, más complicada, es que CC OO no ha encontrado su identidad ideológica en el siglo XXI, por lo que repite las mismas consignas anticlericales de principios de siglo XX, por muy trasnochadas que sean. A la vez, mantiene su preocupación por los trabajadores y, considerándonos como tales, se preocupa también por el profesorado de Religión.

No quisiéramos dudar de la seriedad de CC OO ni de la bondad de sus intenciones a la hora de hacernos este ofrecimiento, pero, como se les ve tan despistados que rayan en la incoherencia, nos atrevemos a sugerirles acciones que mejorarán, sin duda, nuestra vida laboral.

1. No se acuerden del profesorado de Religión sólo en período de elecciones sindicales. Nosotros somos trabajadores siempre, no exclusivamente en estas fechas.

2. Dejen de menospreciar nuestra labor docente y de tratarnos como «okupas» de la enseñanza. Hacemos el mismo trabajo que el resto del profesorado y tenemos las mismas obligaciones, pero no los mismos derechos.
3. No digan que nuestra asignatura es puro adoctrinamiento o catequesis. Saben ustedes que no es cierto. Les informo de que, cada vez que emprenden sus campañas antirreligión, las difamaciones vertidas recaen directamente sobre el profesorado que imparte la asignatura. Sus consignas provocan que parte del profesorado de Religión se vea sometido a un auténtico acoso laboral que va desde la humillación pública en los centros educativos hasta la imposibilidad de realizar su labor docente en las mismas condiciones que el resto del profesorado, viéndose obligados a luchar cada día por sus derechos como trabajadores y como personas.

4. Defiendan ustedes a nuestro alumnado, porque cada vez que emprenden una de sus agresivas campañas son ellos los más perjudicados. Se ven sometidos a burlas y discriminaciones fruto del ambiente social de intolerancia que ustedes propician. Nos preocupa mucho nuestro puesto de trabajo, pero nos preocupan mucho más nuestro alumnado y sus familias.

Son demasiados años sufriendo las consecuencias de sus acciones irresponsables, a pesar de sus campañas, de las lagunas legales en las que se encuentra la asignatura de Religión, sin alternativa real y sin peso en el currículo, y, a pesar de la consecuente indefensión laboral del profesorado, seguimos aquí, y la mayoría del alumnado opta por cursar Religión. En nombre de la democracia, de los derechos humanos y de los derechos laborales, no tomen el pelo ni al profesorado de Religión, ni al alumnado, ni a sus familias.

 

Pilar Caunedo Álvarez,

profesora de Religión en el IES Ramón Areces de Grado,

miembro de la Plataforma Asturiana  Religión en la Escuela