"...
Al mismo tiempo, nos hallamos ante una palabra que compromete
a vivir
abandonando la insistente tentación de construir la ciudad de los hombres
prescindiendo de Dios o contra Él. En efecto, si esto llegara a suceder,
sería
la convivencia humana misma la que, antes o después,
experimentaría una derrota
irremediable."
Sobre algunos aspectos del Anteproyecto
de Ley Orgánica de Educación
-
Lamentamos que el Gobierno no
haya aceptado un verdadero diálogo, optando
finalmente por un modelo educativo despegado
de la realidad social. Afectará
gravemente los derechos fundamentales de todos aquellos padres y alumnos que
libremente optan por una formación religiosa y moral en la escuela. El
Anteproyecto de la LOE no busca el consenso, ahonda en las diferencias,
genera polémica y confrontación social y se sustenta sencillamente desde la
mera imposición a todos de la minoritaria ideología del laicismo excluyente.
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Rechazamos el planteamiento de una Ley que,
tanto en su preámbulo como en su desarrollo, oculta intencionadamente la
dimensión trascendente y religiosa
constitutiva del ser humano y manifestada en nuestra historia y cultura, de
tal manera que el objetivo de la educación como formación integral y
desarrollo pleno de los ciudadanos queda evidentemente cercenado.
-
Nos oponemos a la devaluación de la
asignatura de Religión y al
desprecio de su contribución a la mejor educación de los ciudadanos,
ignorando la reiterada y libre voluntad de los padres y alumnos que optan
por ella. La situación deplorable de la asignatura en la LOGSE empeora al
negarle su carácter de materia educativa y el hecho de que
la Ministra de Educación deje constancia de
que la nota de Religión no tendrá ningún valor académico,
refleja el ninguneo hacia la clase de Religión y la incertidumbre sobre su
verdadero futuro.
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Denunciamos la manipulación informativa
del Gobierno y del partido que lo sustenta que, presentándose
como garantes de los derechos de los ciudadanos y de la legalidad vigente,
hacen tabla rasa de las sentencias firmes relativas a la alternativa a la
Religión del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional de los años 1998
y 1999, y proponen un desarrollo de ley a sabiendas ilegal.
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Manifestamos la falsedad del mal llamado
debate educativo como evidencian,
por una parte, la dudosa legitimidad de la imposición de la asignatura
Educación para la ciudadanía, que ha sido rechazada por la práctica
totalidad de las entidades participantes en el debate; por otra parte la
discriminación a la que se somete la asignatura de Religión ya existente en
el currículo. De este modo la sociedad pierde la oportunidad de crear un
área de Educación en valores y cultura religiosa encaminada hacia un modelo
educativo que potencie la convivencia en la tolerancia y el respeto a la
pluralidad.
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Reivindicamos el carácter
integrador del sistema educativo,
que debe compatibilizar el conocimiento de creencias, actitudes y valores
básicos de las distintas confesiones religiosas y corrientes laicistas. Por
ello, no
comprendemos cómo el Gobierno y los partidos que lo sustentan siguen optando
por arrinconar la enseñanza religiosa confesional;
esta postura sólo puede ser entendida desde el acoso ideológico a los
cristianos, a quienes niegan derechos propios de todo ciudadano
vendiéndolos como privilegios.
Desde todo lo expuesto, esta Plataforma hace
un llamamiento a la sociedad amante de la libertad de conciencia y de la
verdadera tolerancia, para que, más allá de sus respetables afinidades
políticas, no permita el recorte de derechos tan elementales y manifieste su
rechazo desde el responsable ejercicio democrático. A tal fin, esta
Plataforma ya estudia las acciones y medidas que correspondan.
Oviedo 9 de Abril de 2005
Plataforma asturiana
RELIGIÓN EN LA ESCUELA