Izquierda Unida acaba de “sorprendernos” con otro engendro panfletario contra la Religión, dentro de su peculiar campaña contra la LOE. Una urdimbre de tópicos y apriorismos vertebra toda la argumentación, de principio a final, barnizada de buenas dosis de resentimiento y desesperación. Han hecho sonar la trompeta de las consignas y, con ellas, su manido discurso ideológico, trasnochado y resentido. Detengámonos en algunas de sus tesis para evidenciar la falacia argumentativa que destilan los asertos de esta “izquierdona” que lejos de poner luz en estos tiempos, parece, más bien, entenebrecer el horizonte social y educativo.
Dicen, los laicistas de IU, que “no caben los adoctrinamientos, la segregación o la exclusión de nadie”. Son ustedes los que entronizan la exclusión de todo cuanto suene a religioso dentro de la escuela. Ustedes no se cansan de decir “laicismo para todos”, en cambio nosotros, los educadores cristianos, afirmamos la presencia de todos en la escuela. Nunca vamos a defender la exclusión de la Religión de la escuela, eso es más propio de su talante, no del nuestro. Ustedes insisten, hasta la extenuación, en la mentira de identificar asignatura de religión y adoctrinamiento. Les invito a que valoren cuántas quejas han detectado ustedes en la escuela pública de profesores de religión que adoctrinan a sus alumnos. Les podríamos ilustrar con algunas actitudes intransigentes de algunos instructores laicistas (permítanme que no les llame educadores) que ridiculizan a sus alumnos por manifestar sus convicciones morales cristianas. ¿Recordáis cómo algunos de los que defienden vuestras consignas, en noviembre del curso pasado, ante un IES de Gijón (ya sabéis a cuál nos referimos), llamaron “católicos de mierda” a los alumnos que libremente habían elegido la asignatura de Religión? Nosotros seguiremos enseñando a nuestros alumnos que el perdón cristiano humaniza más que vuestro rencor.
No os cansáis de afirmar el carácter “preconstitucional” de la enseñanza de la religión. Deberías leer con atención los artículos 27.2 y 27.3, en ellos se alude a la necesaria contribución de la escuela a la formación integral de los alumnos y al derecho que asiste a los padres a que sus hijos reciban una enseñanza religiosa, respectivamente. Lo cierto es que ambos artículos, que deberíais leerlos conjuntamente, están ubicados en el artículo 27 de la Constitución, que todo él se centra en el tema de Educación, y cuyo contexto de aplicación no puede ser otro que el de la escuela, y no las parroquias como decís. Además, el artículo 16.3 de la Constitución Española consagra el principio de cooperación entre la Iglesia y el Estado. Debéis meditar más el espíritu que subyace al texto constitucional y procurar una lectura menos partidista y más holística del texto. La formación religiosa en centros docentes se rubrica, además, en el Artículo 2.3 de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa. Creemos que quienes pecan realmente de argumentos preconstitucionales no somos nosotros.
Por si ello no estuviera suficientemente claro, conviene que tengáis en cuenta que el texto de los Acuerdos entre la Santa Sede y el Estado Español no está en liza con el texto constitucional. Una lectura sinóptica de éstos permite ver la coherencia entre ambos. No olvidéis que los Acuerdos entre la Iglesia y el Estado Español son de 1979, y la Constitución de 1978, y no al revés. ¿No seréis vosotros los que caéis en el error de un planteamiento preconstitucional? Os recordamos que estamos en la Constitución de 1978 y no en la Constitución de 1931. Estamos en una democracia que ha sentado las bases del actual ordenamiento jurídico constitucional entre 1978 y 1980, razón por la cual los Acuerdos Iglesia - Estado son del 79 y la Ley de Libertad Religiosa del 80. A veces tenemos la sensación de que ustedes se han quedado lastrados en los tiempos de la Segunda República, un tiempo ciertamente preconstitucional.
Os creéis con unos derechos históricos adquiridos, que la civilización en Occidente nació con la Revolución francesa. Sin olvidar que dicha página de nuestra historia también tuvo sus miserias (1300 personas asesinadas por la facción girondina, y pocos años después más de 30.000 asesinados por la jacobina: de los cuales casi el 40% eran laicos: entre ellos artesanos y campesinos), nos gustaría que consideraseis que nuestra cultura europea se asienta sobre el derecho romano, la filosofía griega y la ética cristiana, y que ésta lleva ya sobre sus espaldas más de 2000 años de historia, con todo un humus axiológico que no podemos desperdiciar. No es bueno que focalicéis vuestra mirada sólo en Francia, la gran mayoría de los países de nuestra Europa saben reconocer el valor de la Religión. No es bueno avergonzarse de nuestras propias raíces. Sabéis muy bien, por el psicoanálisis, que lo que se reprime acaba siempre floreciendo de malas maneras. No olvidéis que el país de Europa que goza de mayor salud educativa es Finlandia y en ella se imparte enseñanza de la Religión, y contempla la Ética como alternativa.
Vosotros afirmáis defender una libertad que pretende excluir la nuestra. La nuestra en cambio propone que haya un sitio, también, para la vuestra. Juntos podríamos compartir esta noble tarea de construir un mundo de paz y libertad, también desde la escuela.
Lisardo Santirso Vázquez,
profesor de Religión
y miembro de la Plataforma “Religión en la Escuela”