CRISTIANOS CONTRA LA LOE
Si alguien me hubiera dicho que acabaría manifestándome por la libertad y los derechos de los ciudadanos frente a un Gobierno supuestamente de izquierdas, francamente no lo hubiera creído.
Pero así son las cosas. Para desgracia de todos, la "izquierda" de nuestro país ha optado por hacer del laicismo trasnochado, excluyente e hiriente, una de sus señas de identidad. Una posición que sin duda pasará factura, pues no sólo cuestiona un concepto positivo de laicidad que parecía asumido por todos en nuestra Constitución, sino que además le concede al Gobierno un sesgo de insulso radicalismo que no se identifica con el mayoritario sentido común de nuestra sociedad.
Aún se está a tiempo de poner las cosas en su sitio para bien de todos. Téngase la gallardía de reconocer que el verdadero consenso para los grandes asuntos, como es el de la educación, no reside en el pacto con ideologizados sectores de escaso calado social; y hágase del diálogo una cierta realidad, no un ya sonrojante parapeto mediático.
Y lo más triste, si ayer éramos "pancarteros" por manifestar nuestro rechazo a una guerra injusta, hoy somos fascistas retrógrados al servicio de oscuros intereses y que sólo pretenden mantener privilegios de poder. Qué triste. Qué cruz.
Juancho García
Miembro de la Plataforma Asturiana Religión en la Escuela