“HABEMUS PAPAM”: ALMUDENA GRANDES

     Permítanme la irreverencia pero bien pudiera decirse que para quienes de forma anticipada realizan todo tipo de conjeturas sobre el futuro de la Iglesia, a la luz de la delicada salud del Papa Juan Pablo II, las recientes declaraciones de la escritora Almudena Grandes en este periódico, pueden contribuir sin duda a despejarles toda inquietud o preocupación, pues ya “Habemus Papam”, mejor dicho “Papisa”, y además, española. 

            Pero si Juan Pablo II ejerce su papado de cara a la Iglesia, animando la fe y el compromiso de los cristianos en la mejora de la sociedad en la que están inmersos, "Almudena I" se eleva más allá del bien y del mal, y  pontifica sobre lo que atañe a la ciudadanía en general, haciéndolo con tal falta de razón y objetividad, que para creer sus afirmaciones se exigen verdaderos "actos de fe".. Veamos algunos ejemplos a partir de sus mismas declaraciones: 

     Pues sí, señores, éstas son algunas de las “perlas” que nos ha dejado en Asturias esta escritora invitada a participar en unas jornadas sobre “educación” promovidas por IU y que fueron inauguradas por la Ilustrísima Alcaldesa de Gijón, contando entre sus organizadores con el Movimiento Social por la Escuela pública, Suatea, Fapas Gijon, Federación enseñanza CCOO,  Plataforma por la escuela Laica y FETE-UGT. Está claro que algunos no tienen mucho más que hacer, por eso insisten en atender los “problemas reales y urgentes” de la Enseñanza y los trabajadores.

     Tremendo el error de la izquierda política de nuestro país si para reivindicar su propia identidad necesita afirmarse en el laicismo. El mensaje implícito que eso conlleva manifiesta la tremenda falta de argumentos progresistas y de ideas que den respuesta a los verdaderos asuntos que conciernen a los ciudadanos, siendo además una obviedad que ningunear la realidad cultural de nuestra sociedad “pasará factura”. De hecho bien pudiera ser un aviso que el mismo Alfonso Guerra, a la luz de las últimas encuestas de su partido, constate que el voto católico del PSOE empieza a retirarse.

     Y mayor error aún que esta tendencia política remita su concepto de lo intelectual a lo que dicen y representan determinados escritores, artistas, cantantes, cineastas, espacios televisivos y radiofónicos “progres” y demás mundo de la farándula. Ciertamente es un atentado a la razón que la tradición rigurosa y honesta del pensamiento progresista, quede en manos de personas cuyo argumento no va más allá del panfleto y la pegatina, y que utilizan cuatro ideas simples y trasnochadas para “salvar los muebles” de una identidad “progresista” perdida en una forma de vivir completamente alejada de los valores y las actitudes más genuinas de la izquierda. Algo tendréis que hacer, Gómez Llorente o Pedro de Silva, para no permitir por más tiempo este escarnio. Y por cierto, Kiko Valledor, Polesu y tantos otros, respetad al menos tus orígenes y no permitas que nos llamen a los católicos lo que bien sabeis que no somos.

             Por lo demás, para aquellos ciudadanos que en los tiempos que corren aún tienen la osadía de reconocerse como cristianos, les animo a que nos mantengamos firmes pues “la Verdad nos hace libres” y el tiempo acabará poniendo a cada uno en su sitio. Aunque personas como Almudena Grandes nos tachen de incivilizados, intolerantes, privilegiados, incoherentes, usurpadores del dinero público y pésimos educadores de nuestros hijos, debemos mantenernos firmes en la defensa de la libertad de conciencia, de pensamiento y de religión. Ya lo hemos hecho otras veces.

             Y a ustedes, "predicadores" del laicismo, recordarles sin más que proseguiremos nuestro "encuentro" en el Tribunal Supremo, donde por cierto vamos ganando por goleada y aún queda mucho partido. Ya sé, ya sé, la culpa siempre es del arbitro.

 

Juancho García

Profesor de Religión del IES Astures