
La Plataforma Religión en la Escuela calcula que 3.000 asturianos marcharán por Madrid
P. M./OVIEDO
Gijón, Oviedo, Avilés y Mieres han sido los puntos de partida. El
rumbo, Madrid. El objetivo, poner la bandera asturiana en la manifestación que
hoy ocupará la capital contra la Ley Orgánica de Educación (LOE) que plantea el
Gobierno de la nación. La Plataforma Asturiana Religión en la Escuela calcula
que sumarán en torno a 3.000 los asturianos que acudan a la protesta, aunque a
última hora de ayer no había una cifra concreta sobre la participación.
Se sabe que la Plataforma fletará seis autobuses (cinco con 50 personas, cada
uno, y un sexto, con 17 ocupantes). A estos se sumarán hoy aquellos autocares
contratados por los colegios católicos que se han movilizado a favor de la
manifestación. En total, serán, al menos 25.
Por otro lado, el presidente del PP, Ovidio Sánchez, aseguraba ayer, sin
confirmar que su partido estuviera organizando viajes, que ningún afiliado que
quiera acudir a Madrid se quedará sin transporte. Varios líderes del PP estarán
en la marcha, a la que, sin embargo, no ha anunciado su presencia el arzobispo
de Oviedo, Carlos Osoro.
Una vez en la capital española, unos y otros se manifestarán al lado de los
miles desplazados desde todas las comunidades autónomas. Sin embargo, en
palabras de Pilar Hernández, portavoz de la Plataforma Asturiana Religión en la
Escuela, que lleva parte de la organización del viaje, la intención es que todos
los asturianos marchan juntos, tras una misma pancarta y una misma bandera.
Todos pretenden, según Hernández, que trabaja como profesora de Religión en el
Instituto Noreña, «unir fuerzas, y banderas por la libertad de elección de
padres y madres respecto a la educación de sus hijos y de esta forma lograr una
enseñanza de calidad».
«Queremos caminar juntos», añade la profesora. «Con nuestra bandera, uniendo
nuestras voces contra lo que consideramos injusto y la ley de la enseñanza del
Gobierno de Zapatero lo es».
La Plataforma Asturiana Religión Escuela, como el resto de los implicados en la
protesta, se ha movilizando utilizando todos los cauces posibles, incluido
Internet, para alentar la manifestación contra la reforma educativa.
Están convencidos de que «atenta contra el derecho de los progenitores a elegir
para sus hijos una formación religiosa». Además, añaden «esta vulneración de los
derechos perjudica, como efecto secundario, a los docentes» que imparten como
Pilar Hernández, esta asignatura. Los convocantes de la manifestación contra la
LOE esperan reunir a más un millón de personas esta tarde, a partir de las
cinco, en la marcha por el centro de Madrid. Y entre ese medio millón estarán
aproximadamente unos tres mil asturianos, que caminarán tras una enorme pancarta
que rezará 'LOE No. Asturias'.
Ese será el lema común, pero los diferentes convocantes acudirán con sus propios
mensajes: La Plataforma, por ejemplo, se manifestará con una pancarta que, sobre
los colores de la bandera de Asturias, proclamará: 'Religión en la escuela, un
derecho'.
13 - 11 - 05

«Zapatero, toma nota»
Los más de 2.500 asturianos que asistieron a la manifestación
contra la LOE tuvieron que madrugar para cubrir los 500 kilómetros que separan
el Principado de la plaza de Neptuno. Llegaron a Madrid pasadas las tres de la
tarde, tras las habituales retenciones de entrada a la capital, y allí se
reunieron los veinte autobuses, a los que hay que sumar cientos de coches
particulares. A las ocho y media de la tarde, tras la manifestación, regresaron
a Asturias satisfechos por la multitudinaria respuesta ciudadana.
«Ha merecido la pena el viaje», afirmaba la gijonesa María, que coincidía así
con Manolo, profesor de Religión en Oviedo: «Merece la pena luchar por un
derecho fundamental. Luchamos por un derecho de los ciudadanos, no por ideas
políticas de un partido u otro, y pedimos al Gobierno que retire la LOE y
consensúe un nuevo proyecto».
De Avilés llegaron Virginia, Covadonga y Ofelia, quienes se preguntaban «dónde
está el talante del que presume Rodríguez Zapatero». Ofelia concretaba más su
descontento y se preguntaba «si la Religión es optativa, no evaluable y se da a
última hora de la tarde, ¿qué chaval va a asistir a clase?».
Además de los manifestantes anónimos, compartieron viaje desde Asturias los
convocantes. Así Pili Hernández, de la Plataforma de Profesores de Religión,
calificó la LOE de «retroceso» y emplazó al Gobierno «a retirarla, a sentarse en
una mesa con la comunidad educativa y a buscar una ley consensuada que piense en
los niños y que siga en vigor gobierne quien gobierne».
José Antonio Geijo, vicepresidente de Concapa Asturias, amplió el debate más
allá de la Religión: «Hay muchos más temas, como el derecho a la huelga que se
reconoce a los alumnos y propicia que los centros no se hagan responsables de
los alumnos cuando éstos convocan una huelga; también está en peligro la
libertad de elección de los centros y pedimos el aumento de los conciertos».
Geijo quiso desligar la manifestación de la pugna política entre el PP y el
PSOE: «A mí los políticos no me caen demasiado bien. Esta manifestación está
apoyada por más de 500 organizaciones en las que hay desde laicos a musulmanes.
Yo les pido a los políticos que se sienten a hablar y consensúen una ley de
educación que sea duradera».
Luis Díaz Higarza, delegado diocesano para la Enseñanza, pidió a Zapatero «más
talante para escuchar a esta parte importante de la ciudadanía». Este sacerdote
confía en que los políticos retomen el diálogo que mantuvieron con las fuerzas
sociales hace unos meses para conseguir un gran pacto: «Polarizarnos es
desviarnos del objetivo. Hace meses estuvimos cerca del pacto y, si se retoman
los puntos básicos de aquella negociación, se puede llegar a un acuerdo».
En la cabecera de la manifestación se encontraba el asturiano Benigno Blanco,
vicepresidente del Foro de la Familia, quien pedía a Rodríguez Zapatero «que
tome nota de lo que está pasando aquí, porque hay profesores, padres y alumnos,
y no se puede hacer una ley de educación en contra de ellos».
El presidente del PP en Asturias, Ovidio Sánchez, ocupaba un lugar en la
parrilla de salida de la manifestación junto a sus compañeros de partido: «Ésta
es la respuesta a la ley de Zapatero: padres, Iglesia y profesores están
preocupados». Sobre la endémica imposibilidad de que los dos grandes partidos
alcancen un consenso en materia de educación, Ovidio Sánchez afirmó que «el PP
trató de hacer una ley lo más amplia posible, la LOCE, y no se encontró con una
respuesta popular de este tipo en la calle».
Los más de 2.500 asturianos que asistieron a la manifestación
contra la LOE tuvieron que madrugar para cubrir los 500 kilómetros que separan
el Principado de la plaza de Neptuno. Llegaron a Madrid pasadas las tres de la
tarde, tras las habituales retenciones de entrada a la capital, y allí se
reunieron los veinte autobuses, a los que hay que sumar cientos de coches
particulares. A las ocho y media de la tarde, tras la manifestación, regresaron
a Asturias satisfechos por la multitudinaria respuesta ciudadana.
«Ha merecido la pena el viaje», afirmaba la gijonesa María, que coincidía así
con Manolo, profesor de Religión en Oviedo: «Merece la pena luchar por un
derecho fundamental. Luchamos por un derecho de los ciudadanos, no por ideas
políticas de un partido u otro, y pedimos al Gobierno que retire la LOE y
consensúe un nuevo proyecto».
De Avilés llegaron Virginia, Covadonga y Ofelia, quienes se preguntaban «dónde
está el talante del que presume Rodríguez Zapatero». Ofelia concretaba más su
descontento y se preguntaba «si la Religión es optativa, no evaluable y se da a
última hora de la tarde, ¿qué chaval va a asistir a clase?».
Además de los manifestantes anónimos, compartieron viaje desde Asturias los
convocantes. Así Pili Hernández, de la Plataforma de Profesores de Religión,
calificó la LOE de «retroceso» y emplazó al Gobierno «a retirarla, a sentarse en
una mesa con la comunidad educativa y a buscar una ley consensuada que piense en
los niños y que siga en vigor gobierne quien gobierne».
José Antonio Geijo, vicepresidente de Concapa Asturias, amplió el debate más
allá de la Religión: «Hay muchos más temas, como el derecho a la huelga que se
reconoce a los alumnos y propicia que los centros no se hagan responsables de
los alumnos cuando éstos convocan una huelga; también está en peligro la
libertad de elección de los centros y pedimos el aumento de los conciertos».
Geijo quiso desligar la manifestación de la pugna política entre el PP y el
PSOE: «A mí los políticos no me caen demasiado bien. Esta manifestación está
apoyada por más de 500 organizaciones en las que hay desde laicos a musulmanes.
Yo les pido a los políticos que se sienten a hablar y consensúen una ley de
educación que sea duradera».
Luis Díaz Higarza, delegado diocesano para la Enseñanza, pidió a Zapatero «más
talante para escuchar a esta parte importante de la ciudadanía». Este sacerdote
confía en que los políticos retomen el diálogo que mantuvieron con las fuerzas
sociales hace unos meses para conseguir un gran pacto: «Polarizarnos es
desviarnos del objetivo. Hace meses estuvimos cerca del pacto y, si se retoman
los puntos básicos de aquella negociación, se puede llegar a un acuerdo».
En la cabecera de la manifestación se encontraba el asturiano Benigno Blanco,
vicepresidente del Foro de la Familia, quien pedía a Rodríguez Zapatero «que
tome nota de lo que está pasando aquí, porque hay profesores, padres y alumnos,
y no se puede hacer una ley de educación en contra de ellos».
El presidente del PP en Asturias, Ovidio Sánchez, ocupaba un lugar en la
parrilla de salida de la manifestación junto a sus compañeros de partido: «Ésta
es la respuesta a la ley de Zapatero: padres, Iglesia y profesores están
preocupados». Sobre la endémica imposibilidad de que los dos grandes partidos
alcancen un consenso en materia de educación, Ovidio Sánchez afirmó que «el PP
trató de hacer una ley lo más amplia posible, la LOCE, y no se encontró con una
respuesta popular de este tipo en la calle».

La representación regional, unas 1.800 personas, se hizo ver con sus pancartas, globos y banderas autonómicas
LALY RAMOS/MADRID
Con el himno
del Principado saliendo de sus gargantas al unísono partían hacía la madrileña
plaza de Neptuno los numerosos asturianos que se desplazaron ayer a la capital
para reivindicar que no siga adelante la Ley Orgánica de Educación. Los primeros
en llegar lo hacían sobre las tres de la tarde, muchos de ellos comiendo todavía
a toda prisa el bocadillo del almuerzo, hasta completar los 20 autocares que,
según dirigentes de las asociaciones convocantes salieron desde Oviedo, Gijón y
Avilés, recogiendo a más manifestantes en Mieres y Pola de Siero. A estos
vehículos, que agrupaban a unas 1.500 personas, hubo que sumar a cerca de
trescientos militantes del PP asturiano, encabezados por su presidente regional
Ovidio Sánchez. A todos ellos se acercó a saludar José Manuel Martínez, gijonés
y vicepresidente d e la Concapa.
Los asturianos se dieron cita en las inmediaciones de la conocida iglesia de Los
Jerónimos, para sumarse luego todos juntos a la manifestación. Algo que duró
poco porque la cantidad de personas que ocupaban el paseo del Prado madrileño
les obligó a separarse en grupos. No obstante, la manifestación dio buena cuenta
de su presencia con cientos de banderas azules y amarillas ondeando.
Desde su punto de encuentro, Toño, padre de dos hijos de 4 y 6 años, y profesor
de Religión del Instituto Escultor Juan de Villanueva, de Pola de Siero,
repartía pancartas a sus compañeros, «preocupado por la asignatura y, por
supuesto, por la dignidad de la religión». Preocupación a la que se sumaban las
profesoras avilesinas María Jesús y Mónica, del centro Apolinar García Hevia y
el colegio público de Raíces.
Mientras tanto, Víctor profesor de Religión de Educación Secundaria, junto a su
mujer, Sonia, del colegio Lasalle de Gijón, repartían, pancartas entre los
presentes para llevar durante la manifestación, ayudados por Raquel, que llegó
con su sobrina Aisa, su hermana y su cuñado a participar en la protesta de
Madrid.
'LOE: el talantazo', 'Sólo queremos lo mejor para nuestros hijos', 'Por una
escuela plural y democrática', 'Por una sociedad y una escuela para la
democracia','Europa sí estudia religión' o 'Obispos sed valientes, no estáis
solos', eran algunos de los numerosos lemas repetidos en los cientos de carteles
portados ayer por la delegación asturiana.
De Gijón también llegaron Ana María y Juani que venían a defender «el futuro»,
pese a que sus hijos ya tienen más de 16 años,. Y jóvenes, como los hermanos del
alto de la Madera, en Siero, Nemesio y María Esperanza, que, éstos sin hijos,
también quisieron prestar su apoyo a la reivindicación.
A su lado, Pilar Hernando, responsable de Comunicación de la Plataforma
Asturiana Religión en la Escuela, llevaba en brazos a su sobrino Miguel, de tan
sólo seis meses, que aunque no siguió toda la marcha tuvo su primera experiencia
en esta manifestación que puede afectar a su futuro, o Elena, una abuela de
Oviedo, que hubiera llegado a Madrid «si hiciera falta andando para defender el
futuro», la palabra más repetida ayer, de sus siete nietos.
«No somos siete»
14 - 11 - 05
El PP y la Plataforma Asturiana Religión en la Escuela piden la retirada de la LOE
Oviedo / Madrid
La secretaria ejecutiva de política social y bienestar del PP, Ana Pastor, acusó
al presidente del Gobierno de querer «hacerse la foto» con los convocantes de la
manifestación para «contrarrestar informativamente» el «éxito» de la marcha.
Pastor explicó que hace casi un año los colectivos convocantes de la
manifestación entregaron en Moncloa tres millones de firmas con las demandas de
la manifestación y desde entonces llevan «esperando que se les escuche». Por
eso, Pastor reiteró que lo que debe hacer Zapatero es «retirar su proyecto y
ponerse a hablar con todos los colectivos, incluido el PP».
La Plataforma Asturiana Religión en la Escuela también defiende la retirada
del proyecto. «El Gobierno tiene que sentarse a negociar porque así se lo ha
pedido una amplia mayoría social», declaró ayer Lisardo Santirso, profesor de
Religión en el Instituto de Lugones y participante en la manifestación del
sábado

Sociedad
«El Gobierno no se puede enrocar»
D. VEGA/GIJÓN
La plataforma asturiana 'Religión en la escuela' cree que el PSOE «no se puede
enrocar y llamar mentirosos a dos millones de personas», por lo que pide a José
Luis Rodríguez Zapatero «que se siente a dialogar» con las asociaciones
organizadoras de la protesta.
Su portavoz, Juan José García, considera que la multitudinaria manifestación,
que contó con el apoyo de más de 3.000 asturianos, fue «la muestra gráfica y
rotunda» de que la sociedad española y asturiana se oponen a la LOE

PILAR HERNÁNDEZ SANTOS, PLATAFORMA ASTURIANA RELIGIÓN EN LA ESCUELA
«La religión es el punto siete de nuestra protesta»
Estamos contentos porque Zapatero nos recibirá, pero expectantes porque
no sabemos cuál será su respuesta»

P. M./GIJÓN
Pilar Hernández Santos es profesora de Religión en Noreña, pero estos días se ha
convertido en animadora de una protesta que considera «absolutamente justa».
Como portavoz de la Plataforma Asturiana Religión en la Escuela se la vio el
sábado en Madrid, micrófono sobre el rostro, poniendo voz y orden a la gran
comitiva asturiana que discurría tras ella por las calles de la capital, al
grito de 'LOE no' . De vuelta a casa, cansada, pero contenta, asegura que la
esperanza se ha ensanchado, aunque la confianza en el Gobierno sigue estando
bajo sospecha.
-¿Qué les parece la respuesta de Zapatero?
-Un paso adelante muy positivo. Estamos francamente contentos, después de tanto
tiempo pidiendo ser escuchados, por fin, se nos atiende. Pero a la satisfacción
se une la duda. Estamos contentos porque Zapatero nos recibirá, pero expectantes
porque no sabemos realmente qué va a pasar, cuál será su respuesta.
-¿Creen que al diálogo seguirá el cambio?
-No damos nada por supuesto. El diálogo es bueno, pero ahora hay que esperar a
que los hechos acrediten las palabras. Hemos oído a representantes del Gobierno
decir que no se cambiará, pero esperamos que en el debate que comienza se haga
caso a las enmiendas. Esperamos que se sienten a consensuar el modelo educativo
que necesitamos y que debe estar al margen de los cambios de gobierno. Queremos
que no se cree crispación, sino que todos los miembros del Congreso luchen por
los derechos fundamentales y que la educación no sea sometida a los cambios de
Gobierno.
-Ha trascendido su apuesta por la asignatura de Religión. Para muchos ha sido la
bandera de la protesta, pero ¿qué es exactamente lo que no les gusta de la nueva
ley?
-Quienes dicen que esta manifestación es sólo por la asignatura de Religión
están emitiendo una información sesgada y partidaria. Lo que hacen es un
reducionismo interesado, por no decir que miente. De hecho, en nuestra protesta
ese es el asunto número siete, de siete propuestas que hacemos sobre la reforma.
Calidad, ante
todo
-¿Cuáles son las otras?
-Pedimos, ante todo, calidad de enseñanza, que el nivel de las aulas no merme
porque haya alumnos que promocionan con un montón de suspensos, que los padres y
madres puedan elegir el colegio para sus hijos, y, por ejemplo, que no se nos
imponga una asignatura como Ciudadanía, ya que nadie la ha solicitado y lleva
implícita una ideología.
-En la víspera de la manifestación decía el presidente del PP asturiano que el
Principado sufrirá más con la nueva ley que otras comunidades, por ser una
región pequeña ¿qué opina?
-Sinceramente no creo que tenga razón, pero he de recordar también que ese no es
el único partido que está en contra de la LOE. CiU, Coalición Canaria y, en
muchos puntos, el PNV también se han unido a la protesta. Pero sobre lo que
decía de que afecte más a Asturias, creo que no. Es cierto es que si se da
libertad para adoptar un plan de estudios, se puede dar la circunstancia de que
un alumno asturiano tenga problemas de adaptación si, en plena formación, su
familia cambia de ciudad