La plataforma Religión en la Escuela afirmó ayer que la propuesta de decreto
de Bachillerato del Principado «no defiende los intereses» del alumnado. El
colectivo respondió así las últimas declaraciones del consejero de
Educación, José Luis Iglesias Riopedre, en las que afirmaba que el decreto
buscaba la «defensa de todos los alumnos».
Los docentes aseguran que los alumnos que opten por cursar la asignatura de
Religión -según sus cálculos, el 34% en Asturias, unos 1.500 estudiantes-
serán «fuertemente discriminados» al ser penalizados con dos horas lectivas
más que sus compañeros, fuera del horario curricular obligatorio y común.
La plataforma insiste en «denunciar que el proyecto del Gobierno de Asturias
no respeta la legalidad vigente», pues «contraviene los acuerdos entre la
Santa Sede y el Estado Español donde se establece que la asignatura de
Religión es equiparable a las materias fundamentales». El Principado «no se
atiene» tampoco, dicen, a la doctrina jurídica del Tribunal Supremo
ratificada por el Tribunal Constitucional en 1998. Además, según los
profesores de Religión, las orientaciones del decreto de Bachillerato del
Ministerio de Educación «no se van a aplicar» en ninguna otra comunidad
autónoma, al contrario de lo que afirma el consejero.
De esta manera, el colectivo docente considera que el problema no radica en
elegir un modelo de bachillerato con un horario de 28 horas más dos o de
treinta horas más otros dos, como acaba de plantear Riopedre, pues ambos
«resultarían discriminatorios» tanto para las familias y alumnos que eligen
la materia como para su profesorado.